Juan Pardo, mayo 2012

En 1972 Juan Pardo publicaba su cuarto LP en solitario, Natural. Era un álbum audaz, inusual en la época y abría el camino en España para el álbum-concepto. Fue el único en su carrera del que no se extrajo ninguna canción en single, a pesar de que en el mismo había más de una merecedora de la cara A de un sencillo.

Cuando un artista graba un puñado de LP’s puede ser relativamente fácil escoger el que más nos gusta, pero cuando está cuarenta años en activo publicando discos regularmente, esa elección puede resultar mucho más compleja. Dicho esto, Natural es probablemente el LP de Juan Pardo que más me gusta y por eso, aprovechando que ahora se cumplen cuarenta los años de la publicación del disco (¡40 años!), me resultaba especialmente atractiva la idea de escuchar a su creador, que me contase su visión de esta época y estas canciones. Bastó una llamada para concertar una cita. Destila jovialidad y cordialidad este hombre que ha conseguido en nuestro país todos los éxitos que se puedan alcanzar en cualquiera de las facetas comprendidas en el mundo del disco.

- Hola, Juan.

- Hola, Alberto, buenos días.

- Bien, Juan, Natural, probablemente el disco tuyo que más me gusta ¿Cómo nació?

- Después de muchas andaduras en grupo, como Brincos, o Juan y Junior, que era como un grupo pero ya con más orquesta, y mi arranque en solitario con orquestación con La charanga, decidí volver a las raíces puras de la composición, una guitarra con el acompañamiento de otras guitarras, órgano, bajo y batería, y hacer las canciones en su base mínima, que no tuviesen demasiado adorno. Y ahí nació el concepto de Natural. Cambié totalmente mis fuentes, mi forma de componer, para ir a lo básico de las canciones y me rodeé de buenos instrumentistas... guitarras acústicas… lo que después se puso tan de moda, los llamados unplugged, que no tienen tanta guitarra eléctrica ni tantos efectos especiales. Trabajé mucho el disco para que fuese como su título, natural, y que no tuviese demasiados ecos o sistemas de grabación que te mejoran la voz. Trabajando mucho tiempo aislado en eso me encontré con el resultado final. Para mí son canciones muy gratificantes porque están en su estado puro, sin pasar por manos de arregladores. Tú compones una canción y la grabas pero viene un arreglador y le pone una orquesta, un cambio, un pasaje. Deja de ser tan tuya ya, pasa a ser resultado de un trabajo de equipo. Me gustó mucho el resultado y pensé que iba a seguir esa línea, pero tampoco tenía yo una fuerza de voluntad muy firme y la compañías de discos empezaban a opinar “hombre, vuelve un poco más a tu línea, esto es más para el extranjero que para España…” y pasado un tiempo mi evolución fue hacia Mi guitarra, que es un buen disco, pero ya con más orquestación, aunque también seguía la línea de Natural, y fui evolucionando a partir de ahí. Pero Natural fue un paso importante en mi forma de componer, sentir y hacer. Tuvo muy buena acogida de crítica y no tanto de público, porque de repente, un cantante que compone y canta en castellano y gallego, de repente se pone a cantar en inglés… le sonaba un poco más a toda la línea de intérpretes de habla inglesa que había en esa época, como Cat Stevens, Donovan o Bob Dylan, que eran más acústicos. Me arrepentí de no haber seguido más esa línea, pero la vida es así, te van envolviendo, no solo tu trabajo sino donde lo haces y con quien lo desarrollas. Ahí se quedó ese trabajo como muy puntero y muy señalizado, estoy orgulloso de él y es uno de mis puntos clave de decisiones de cambios de sonido… un punto de inflexión en mi carrera que marcó el resto de mis interpretaciones.

- George Martin te felicitó por Natural.

- Me invitaron a una cena en la que había gente muy interesante, estaba sentado entre Tony Bennett y George Martin. También estaba Matt Monro y mucha gente conocida del momento. Los de CBS, que eran los que me llevaron, hablaron de mi disco y George Martin dijo, más bien por educación, no es que me estuviese tirando los tejos…“Te deseo lo mejor… me encantaría oír tu disco”. Se lo hice llegar y por la noche me llamó y me dijo: “Fantástico, me gustó muchísimo, creo que tienes un camino estupendo. Si alguna vez necesitas algo, llámame”… Pues muchas gracias. Son anécdotas de años coincidiendo con gente en estudios de grabación.

- ¿Destacarías una canción del álbum?

- Quedé muy contento del conjunto pero Come back fue fantástica. Era la primera vez que utilizábamos un moog en una grabación (canta un fragmento de la canción en el que suena el moog). Tenía mucha fuerza. Me gustaría haber grabado más cosas siguiendo esa línea. El disco fue la vuelta al origen sin adornos para ver si la música era suficientemente fuerte como para salir adelante, con guitarra acústica, con pocas cosas. Fue un punto de partida en el que la compañía no me apoyaba demasiado en esa línea, y al terminar mi contrato con Zafiro, salí en Ariola con My guitar, siendo Natural un punto de inflexión en mi carrera.

- Cada vez que dejas una etapa, de alguna manera estás presionado por lo que vas a hacer y cómo lo vas a hacer. El hecho de haber alcanzado ya el éxito con La charanga, Cuando te enamores, Toros en México, y grabar ya en tu propio sello ¿te libera de esa presión?

- Sí, claro, no es igual. No opinaba nadie en ese momento, era mi decisión, y como me gustaba lo que hacía me seguía más por mi ilusión que por el miedo a que después no funcionase. Lo que pasa es que después decidimos no continuar porque Zafiro ya se había puesto muy incómoda, la decisión de llevar un sello yo solo me pareció una responsabilidad muy grande y ya estaba trabajando con Ariola, ya había hecho lo de Camilo Sesto y el Borriquito de Peret y entonces decidí volver a mi base y hacer un disco... ya entraba más gente a opinar... hay buenos consejeros, otros que te despistan un poco, pero en general, sí, a mi carrera volvió a entrar más gente, no fui capaz de decir aquí no habla nadie más que yo, porque tampoco me sentía con tanta fuerza como para no escuchar a nadie, no creo que sea acertado ser un francotirador toda tu vida, tienes que formar equipo, soy un hombre de equipo.

- Tu primer disco en Erika fue Banner man…

- En el LP Natural estuvo Andee Silver conmigo. Y Banner man era… el productor quería lanzar a Andee Silver en España y canté con ella para darla a conocer. Vino aquí y ganó el Festival de Mallorca, pero al final el intento no cuajó y continuó su carrera en Europa, en Inglaterra especialmente. Esas conexiones, colaboraciones... eran un inicio de lo que ahora se hace mucho, colaborar con otra gente en sus discos, no tener las carreras tan en solitario e independientes, cosa que a mí me gustó mucho siempre, con mis compañeros... si he de hacerles coros…. En infinidad de artistas españoles he estado en coros ahí sin figurar en los discos por cuestiones de contratos discográficos, pero que a mí siempre me gustaba la conexión más directa entre grupos que pertenecíamos a una generación, entre grupos, cantantes y amigos músicos.

- Exacto, las conexiones; grabaste Banner man con Andee Silver, canción que había llevado al éxito Blue Mink, y contigo tocaron algunos miembros del grupo, Roger Coulam, Alan Parker…

- No olvides que esos grupos se formaron con músicos especialistas en sesiones de grabación.

- ¿Blue Mink era un grupo de estudio?

- Sí, empezaron antes. Era gente que empezó antes haciendo coros. Madeline Bell, que es una supercantante, hacía coros también. Tengo dos anécdotas de coros. Antes de Natural, fuimos a grabar en Londres y me habían escrito unos arreglos para coros que a mí no me gustaban y los empecé a cambiar allí con ellos. Les dije a los chicos, no hagáis así la partitura, vamos a intentar hacerlo de tal modo, y mientras los hacíamos, había uno de ellos que era muy colaborador… se fue al piano y dijo: “venid y las pasamos aquí al piano”. ¡Qué bien tocas el piano…! “Sí, estoy preparando mi disco”. Se llamaba Reginald Kenneth Dwight, y hoy es conocido en todo el mundo como Elton John… un hombre haciendo coros que tuve la suerte de tenerlo allí.

También tenía en los coros a Elaine Paige y un día nos dijeron que no vendría a hacer la nueva grabación, que la habían contratado para hacer Evita, fue la primera protagonista de Evita Perón. En ese grupillo de músicos era mucho más fácil coincidir en grabación con nombres grandes que te ofrecían su ayuda. Un día estaba parado en unos estudios y en el estudio contiguo estaba grabando Vangelis. Nos vimos en el bar, nos saludamos y me preguntó que hacía. Le conté que tenía un problema, que no me había aparecido el pianista, y se ofreció a hacerlo él. Cuando yo le estaba diciendo que sería un honor, apareció mi pianista. Estuve a punto de decirle “Márchate” (risas)... desde luego Vangelis estaba dispuesto… “dame la partitura y te lo hago”.

- Permíteme una maldad. En la foto de la portada del disco Banner man, al fondo, entre Andee Silver y tú, se aprecian carteles en la pared en los que dice: “Julián Granados” y “Los Brincos”.

- No era la foto para la portada, era un reportaje fotográfico y al final acabó siendo la portada de un disco, pero no estaba planificado, como si sale “Coñac La Parra”.

- Hay algo en 1971 que no figura en los cientos de biografías tuyas que circulan por ahí, colaboraste en Eslava 101.

- Fue algo muy extraño. Estaban haciendo un musical llamado Eslava 101, Luis Escobar y un músico muy respetado que se llamaba Fernando Moraleda. Lo tenían prácticamente terminado y entonces me dijeron “Hombre, echa una mano, está sin acabar esto, necesitamos dos o tres temitas…”. Ya estaban medio forzadas las letras y los textos. Me sentí entre la espada y la pared, pero eran amigos y colaboré un poco. Me fui a Inglaterra a grabar y lo estrenaron como si yo fuese el músico de eso, pero no es así, lo había hecho Fernando Moraleda y prácticamente lo habían terminado ellos. Yo les hice unas colaboraciones porque estaban un poco atascados en un momento dado.

Algo así como lo que me ocurrió con Quijote y Sancho. Hice esa canción para el disco de los chicos, Botones, y vinieron los de CBS agobiados con la serie de Quijote porque no querían editar la banda sonora porque la encontraban larga y aburrida, además de no tener ninguna canción de éxito "¿Nos harías una canción para Botones?" Les compuse Quijote y Sancho y en vez de sacarla en un LP de Botones sacaron primero la BSO con la inclusión del tema mío, que fue un exitazo tremendo, tiró de toda la BSO, cosa que no me hizo ninguna gracia, yo quería que fuese el disco estrella de Botones, que lo habían sacado en single, pero retuvieron el LP mucho tiempo.

- Tampoco les fue mal a Botones con ese LP.

- Ya, ya, pero con el éxito de esa canción, si el LP hubiese aparecido en ese momento habría vendido la tira, porque el éxito de Botones duró tres o cuatro meses y mucho después salió el LP. Fue una jugarreta un poco fea, un truco discográfico no muy decoroso para con Botones.

- … Los intereses de las discográficas que siempre han estado ahí.

- Sí… eran compromisos… porque Botones eran de la misma discográfica, la CBS. Se habían comprometido para la banda sonora de la película y se lo promocionaron a ellos. A mí me daba igual porque la canción se vendía igual, pero no era justo para con los niños.

- Cuatro canciones, cuatro joyas perdidas en el tiempo, tus dos últimos singles de Zafiro: De qué color es el viento / Igual que el mar y Mis sueños dormidos / Despertar a tu lado.

- Eso fue un poco trampa que me hizo Zafiro y es que portaron mal conmigo desde el primer momento. Yo estaba deseando marchar de Zafiro. Cuando me separé de Junior me ofrecieron un puesto en la editorial, ya que no tenían fe en mí para dejarme grabar. Al final, después de mucho insistir, me dejaron grabar A Charanga y lo sacaron en agosto, sin promoción alguna, pero soy un hombre afortunado, la gente respondió y el disco fue número 1 contra todo pronóstico, como ya te he contado en otra ocasión. No les gustaba… eran seis minutos, cantado en gallego… un montón de cosas que no les gustaban. Entonces al ver el éxito cambiaron… ya lo decíamos nosotros… sabíamos que iba a ser éxito…

Ya en 1971 querían renovarme el contrato pero yo me quería ir, así que, dado que con Natural ya me iba de Zafiro, me dijeron que firmábamos un finiquito, en el que figuraba una cláusula según la cual podían publicar todas las grabaciones que yo les había entregado. Les había entregado varias canciones en las que figuraban esas cuatro que eran maquetas para posibles discos futuros, pero no eran canciones terminadas. Les pusieron cosas encima, que no fueron producción mía, y que no las puedo defender. Podrán tener gracia para los coleccionistas, pero en aquel momento no eran discos que yo pensase sacar. Y las sacaron después de irme yo de la compañía para bombardear mi lanzamiento en Ariola y de paso aprovechar el éxito de My guitar.

(Para ilustrar esta afirmación de Juan, aclaremos la secuencia de publicaciones de ese 1973: en marzo, la nueva casa de Juan, Ariola, edita el single Adiós a Mariquiña, y en mayo el LP My guitar, que llega al número 1 de la lista de Superventas LP’s. En junio Zafiro recupera de los archivos De qué color es el viento / Igual que el mar y Ariola lanza la versión en español de María Magdalena con Nowhere en la cara B. En noviembre Zafiro echa mano de las últimas grabaciones que le quedaban para el single Mis sueños dormidos / Despertar a tu lado.)

- ¿Qué fue antes A charanga o el primer LP?

- A charanga. Me sacaron en sencillo para quitarme de en medio. En las primeras sesiones para Zafiro grabé A charanga, Toros en México, Leonor y Ya se acabó. Como las dos primeras funcionaron bien ya preparamos el LP.

- Eso quiere decir que prácticamente viviste esos últimos seis meses de 1969 metido en el estudio de grabación.

- Es que antes se grababa a toda velocidad. Grabé cuatro canciones en dos días, un día la orquesta, otro las voces y ya está.

- Claro, The Beatles grabaron su primer LP en apenas un día.

- Se cuenta así, pero no sería tanto como en un día. Yo tuve relación con Mike Smith, que produjo un disco a Juan y Junior. Mike trabajaba en la Decca cuando Beatles fueron a grabar allí unas maquetas y la Decca los rechazó. Mike conservaba las grabaciones originales y nos las puso a Junior y a mí. Allí estaba Paul McCartney cantando Bésame mucho y todas aquellas canciones , que a la larga se filtraron y hoy sin conocidas por todos.

Entonces sí que grabábamos… era un estéreo de playback, que luego se pasaba mientras poníamos la voz y al mismo tiempo ya se hacía la mezcla.

Los Brincos nos metíamos en el estudio, Manolo y Fernando (bajo y batería) en una pista. En la otra pista Junior y yo con las dos guitarras. Cuando ese playback estaba bien proporcionado se pasaba al estudio y nosotros con auriculares grabábamos las voces encima. No había recordings ni nada. Así fue el primer LP de Brincos. El segundo fue con cuatro pistas y ya era un lujo, pusimos piano y algunas cosillas.

- De las sesiones de Natural ¿hay alguna canción que haya quedado en estudio, sin pulir, sin terminar?

- El LP Natural se hizo así y se grabó, no es que yo tenga una buenísima memoria, pero el LP fue lo que salió y no hay nada más. Lo de Despertar a tu lado era muy anterior, de 1969, y quedaron por ahí perdidos. No pensaba sacarlo y lo sacaron ellos.

- En el fondo, yo me alegro de que lo hayan sacado porque son cuatro canciones que no están nada mal.

- Sí, claro, me gustan, pero tú haces una maqueta esperando terminarla después, y hacerle muchas cosas, cantarla de otra forma ¡yo qué sé! Lo que recuerdo es la sorpresa de que me sacaran las maquetas. A veces te metes en el estudio, grabas cinco cositas para ver después como evolucionan, como reaccionan ante ellas en la compañía y te dice el de promoción “ésta me gusta más” para después decidir terminar lo que sea… esas cosas… y en ese grupo de canciones estaban esas. De forma chapucera a alguna le pusieron violines encima y cosas que a mí en aquel momento no me gustaron. No las volví a oír, no me acuerdo muy bien, pero cuando las oiga ya te comentaré.

- Entonces, aunque en esos discos figura la producción de Juan Pardo, no es exactamente cierto.

- Sí, hombre, es una maqueta que hago yo, pero que no es una producción que yo haya dado por terminada y con el visto bueno para sacarlo en disco.

- Una última cosa, algo que nos vuelve locos a tus admiradores y coleccionistas; me habías dicho que tenías Natural en español…

- Sí, eso sí, hicimos la canción Natural en español, fue grabada en estudio, en Zafiro, pero no sabría decirte donde está esa grabación.

- Juan ¿Para cuándo un viaje a Galicia?

- Más adelante, sí, seguro que iré por ahí.

- Muchísimas gracias, Juan.

- De acuerdo, Alberto, seguimos en contacto, un abrazo.

- Un abrazo.

 

En el año 2003 Juan Pardo publicaba su último disco y, tras la gira posterior, abandonaba la escena musical. Nueve años han transcurrido desde su última aparición pública, por lo que le agradezco enormemente que haya accedido a hablar conmigo sobre este trabajo, editado un ya lejano mes de mayo de 1972. Hace exactamente cuarenta años. Escuchándole parece como si el tiempo se detuviese en aquel período de tantas incertidumbres. Juan habló con naturalidad y con la despreocupación del artista que no depende del éxito de su próximo disco, con la satisfacción que produce saber que hiciste bien tu trabajo y que cuarenta años después sigue siendo recordado. Ése y tantos otros trabajos bien hechos son los que le han permitido seguir en la brecha durante toda su extensa carrera, una carrera reservada solo a los más grandes. Porque Juan Pardo es uno de los más grandes que ha dado el pop nacional en toda su historia.